Un buen liderazgo depende mucho de la personalidad del líder

Personas que tienen ciertas características, tienen también el potencial para ser líderes, por ejemplo: disposición para trabajar, responsabilidad, inteligencia, juicio, habilidad para adaptarse y para comunicarse, decidido y carisma. Esta personalidad se compone sobre todo de características connatas y características inculcadas.

Las características personales del líder son clave

El estilo de liderazgo individual se compone de las necesidades centrales y los patrones de percepción del individuo y sus competencias. Buenos líderes cumplen con competencias en tres áreas  centrales:

  1. Competencias personales (orientado hacia el éxito, autoconfianza, energía y eficacia en el trabajo)
  2. Competencias sociales (influencia, conciencia política y empatía)
  3. Competencias cognitivas (pensamiento conceptual, habilidades analíticas, vista general)

Sobre todo las siguientes características son indispensables para lideres exitoso:

  • Vivacidad / Desparpajo: Un líder tiene que ser testarudo, tener el afán para lograr algo y tiene que saber cómo lo va a lograr. Personas vigorosas son dominantes, energéticas, y extremadamente orientadas al rendimiento. Son personas de acción con chispa que también logran que otros arriesguen algo o que intenten algo nuevo.
  • Habilidades sociales: Exitosos líderes saben manejar ser humanos.
  • Receptividad: Un buen líder siempre está abierto para nuevas ideas y experiencias.
  • Tolerancia: Lideres efectivos son personas agradables, amables y cooperativos en el trato personal, flexibles y simpáticas.
  • Fiabilidad: Se puede confiar en un buen líder. Tiene una conciencia y cumple sus promesas.
  • Inteligencia analítica: La mayoría de los líderes buenos poseen de una inteligencia analítica por encima del promedio y piensan estratégicamente.
  • Inteligencia Emocional: Lideres exitosos saben controlar sus sentimientos y interpretan las emociones de otras personas correctamente. Evalúan sus propias fuerzas y debilidades realísticamente y son estables emocionalmente. Establecen y mantienen relaciones humanas.

Quiero añadir a esta lista algunas otras virtudes de mi experiencia: exactitud también con los detalles, perseverancia y resistencia, consecuencia, respeto, disciplina, modestia y responsabilidad. Estas características no dependen de tendencias, de lo contrario a los estilos de liderazgo, son válidos hoy así cómo hace cien años. Sin embargo se necesitan definir nuevamente para cada época y para cada entorno.